Masaje deportivo
Si corrés, jugás al fútbol, vas al gimnasio o hacés cualquier deporte con regularidad, tus músculos trabajan más y necesitan recuperarse. El masaje deportivo ayuda a bajar la carga después de entrenamientos intensos y a llegar más suelto a las competencias.
La sesión cambia según el momento. Antes de una carrera es más corta y activa, para preparar el cuerpo sin cansarlo. Después de una competencia o de una semana pesada es más profunda y lenta, enfocada en las piernas, la espalda o la zona que más trabajó.
Si tenés un objetivo, como una maratón o un torneo, podemos armar un calendario de sesiones que acompañe tu plan de entrenamiento. Trabajo coordinado con tu entrenador o tu fisioterapeuta si ya tenés uno, para que todo vaya en la misma dirección. Si estás volviendo a entrenar después de una lesión, contame en qué etapa estás: la sesión se adapta para acompañar la recuperación sin forzar la zona que todavía está sensible.